Manipulación mediática al descubierto.
Guerra de cuarta generación, enajenación, propaganda negra, desinformación,
comunicación digital, redes sociales.
En las escuelas de comunicación
social y periodismo planteamos el discurso sobre la imparcialidad, el manejo
objetivo de la información, la verificación y confrontación de fuentes,
asimismo hay diferentes posturas entorno
a la ética periodística, una de ellas formulada por Luis Ramiro Beltrán (2004)
“...la manera moral de ser y de hacer del periodista regida por su profunda
identificación con principios y normas de adhesión a la verdad, a la equidad,
al respeto por la dignidad y por la intimidad de las personas, al ejercicio de la responsabilidad
social y a la búsqueda del bien común”[1].
Cabe entonces preguntarse ¿Realmente
en el ejercicio profesional la ética tiene cabida? ¿El periodismo del mundo y
en especial de América Latina realmente es objetivo? ¿Los medios de comunicación
transnacionales piensan en el bien común? ¿Nos preparamos para discernir entre
una postura crítica y una cargada de intereses económicos? ¿Somos capaces de
construir periodismo independiente? Quizá la hegemonía y la falta de libertad
de los medios de comunicación tengan cierta culpa en el descarrilamiento del
periodismo actual, por lo cual de manera afortunada algunos sectores
independientes han migrado a los medios alternativos, logrando así llevar el
peso y el riesgo de la independencia; pero con libertad y tranquilidad periodística.
Para nadie es un secreto que los
principales ‘’medios de comunicación’’, están relacionados con los emporios mundiales,
puesto que su influencia en las decisiones económicas, políticas y sociales son
direccionadas de manera consciente con fines poco éticos, haciendo apología al
capitalismo voraz y la creación de estereotipos cada día más superfluos, con el
único objetivo de mantener la brecha de conocimiento y desigualdad social que
por siglos se ha mantenido en las clases dominantes.
Estrategias de manipulación aplicadas en Colombia.
En Colombia los canales de televisión
privada RCN y Caracol hacen parte de los grupos empresariales más poderosos del
país y el mundo, el primero relacionado
con Ardilla Lulle, dueño de Postobón S.A, Incauca, Coltejer, Atlético Nacional
de Medellín, entre muchas otras empresas. El segundo inicialmente del grupo Santo
Domingo y en la actualidad de propiedad de uno los gigantes mediáticos, el
grupo Prisa de España.
Citando a Noam Chomsky en las 10
estrategias de manipulación mediática vemos que son aplicadas diariamente en
radio, televisión prensa e internet. ‘’El
elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que
consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de
los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la
técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones
insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable
para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el
área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la
cibernética’.’[2]
Al respecto conviene decir que vemos un constante aumento de realitys show
con bajo contenido argumental, que refuerzan y llevan como bandera los
antivalores y la superficialidad como premisa. Algunos de estos emitidos en los
últimos años, como: Protagonistas de Novela, Colombia Next top Model, Colombia
tiene Talento, Mundos Opuestos y La Pista entre otros. Cabe señalar que el
objetivo de la estrategia es distraer al público de las decisiones que en ese
momento se estén tomando, como también impedir que las personas se interesen
por el conocimiento, pues para las elites neoliberales el pueblo no debe opinar
ni pensar más allá. Un ejemplo de esto es analizar las conversaciones de algunas
personas en sitios públicos después que haya pasado algo ‘’importante’’ en el
Reality de turno, corresponde preguntarse por qué no se habla de la masacre de
los campesinos, los falsos positivos o las leyes aplicadas en el congreso. Sin
duda la estrategia tiene un éxito rotundo.
Ahora bien las producciones relacionadas con el narcotráfico,
el paramilitarismo, la guerra, incitan a crear odios y resentimientos en la
población que por tantos años ha vivido las atrocidades de la violencia. Es
absolutamente innecesario que las nuevas generaciones crezcan idolatrando personajes
que en la historia real del país han causado daños irreparables para las víctimas
y para la memoria histórica del territorio nacional. Veamos algunos ejemplos: El
Capo, Pablo Escobar, Rosario Tijeras, Pandillas guerra y paz, La Reina del Sur,
El Cartel de los Sapos. Aunque sus realizadores argumentan que las historias
son producto de la ficción es claro que se basan en momentos y personajes
reales.
En la actualidad la serie 3 Caines ciertamente es la gota que rebosó la copa, pues la legitimación del paramilitarismo es evidente y al presentar a sus protagonistas como héroes de novela, es bastante claro que no hay respeto por las victimas. Según el Grupo de Memoria Histórica de la ComisiónNacional de Reparación y Reconciliación estableció un registro de 2.505 masacres en Colombia ocurridas entre 1982 y 2007, con un saldo de 14.660 víctimas perpetradas por paramilitares en muchos casos al mando de los hermanos Castaño, eso sin contar falsos positivos en colaboración con entidades oficiales del estado y las victimas desde 2007 a 2013. La unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General de la Nación aporta las siguientes cifras, existen 25.747 homicidios confesados por paramilitares. Es claro que se busca obtener cierta indulgencia con estos personajes que han dejado una huella macabra en la sociedad colombiana.
En la actualidad la serie 3 Caines ciertamente es la gota que rebosó la copa, pues la legitimación del paramilitarismo es evidente y al presentar a sus protagonistas como héroes de novela, es bastante claro que no hay respeto por las victimas. Según el Grupo de Memoria Histórica de la ComisiónNacional de Reparación y Reconciliación estableció un registro de 2.505 masacres en Colombia ocurridas entre 1982 y 2007, con un saldo de 14.660 víctimas perpetradas por paramilitares en muchos casos al mando de los hermanos Castaño, eso sin contar falsos positivos en colaboración con entidades oficiales del estado y las victimas desde 2007 a 2013. La unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General de la Nación aporta las siguientes cifras, existen 25.747 homicidios confesados por paramilitares. Es claro que se busca obtener cierta indulgencia con estos personajes que han dejado una huella macabra en la sociedad colombiana.
En otro aspecto de la manipulación
nos referimos al manejo informativo parcializado a ciertos intereses, que los
noticieros de estas cadenas televisivas acomodan a su gusto de acuerdo a interés
particulares de unos pocos, creando matrices de opinión erradas entorno a la
realidad.
La manipulación mediática es una
de las estrategias de los conflictos actuales, la guerra de cuarta generación o
asimétrica está dirigida a realizar operaciones psicológicas con el objetivo de
persuadir a un público, creando así imaginarios colectivos diferentes a la realidad,
éstas técnicas son utilizadas para posicionar personajes, grupos, bien sea para
dañar o destruir la reputación y hasta la vida de las personas, organizaciones incluso
naciones enteras.
No todo está perdido, hay un equilibrio en la balanza.
Las tics en general han servido
para crear nuevos espacios de difusión y opinión, algo que en el pasado era difícil
de obtener, dado que para llegar a un nivel masivo había que poseer recursos
considerables y apoyo a nivel de infraestructura y logística, ahora podemos dar
a conocer trabajos periodísticos desde un blog, una página web o un video que
se puede volver viral llegando a millones de personas en muy poco tiempo. Las redes
sociales se han convertido en el quinto poder, algo que los poderosos del mundo
no se imaginaron que iba pasar, la internet se les ha salido de las manos; por
esto han querido implementar nuevas políticas gubernamentales a nivel mundial como
la Ley sopa o Ley Lleras en Colombia que pretenden reglamentar la red con el
fin de controlar esos vestigios de inconformismo con el sistema y nuevos brotes
de opinión, compartiendo el conocimiento de forma libre; habría que
decir también que en ninguna época de la historia las personas común y
corrientes habían tenido la oportunidad de hablar y opinar sin ser censurados.
Las grandes
movilizaciones y campañas publicitarias o propagandísticas lideradas desde las
redes sociales han logrado cambiar el rumbo de hábitos de vida y concepciones inculcadas
por muchos años en los medios traiciónales, generando así un cambio radical en
la forma de pensar. Un ejemplo muy claro
de movilización a través de redes es la campaña #NoMas3caines liderada por un colectivo
de personas cansadas de los contenidos del Canal RCN y específicamente de la
serie 3 Caines mencionada anteriormente. La idea va relacionada con los
anunciantes a quienes a través de facebook y Twitter miles de personas les piden
retirar la pauta publicitaria haciendo alusión a que sus marcas no deben ser
promotoras ni cómplices de los contenidos violentos. La campaña ha tenido una
acogida considerable y cerca de 5 anunciantes han decidido retirar de forma
permanente su publicidad en la serie, ahora empezamos a ver un equilibrio en la
balanza.
En los social media se escribe
una nueva historia, una en la que los intereses económicos a nivel del
periodismo cambian su estructura, donde el conocimiento está al acceso de todas
y todas las personas; sin embargo tendríamos que entrar en la discusión de
preguntarnos ¿cualquier persona puede ser periodista con sólo con tener un blog
o una cámara fotográfica? Abrimos de nuevo el debate sobre
la ética puesto que en las redes sociales hay que acrecentar el término, en
internet en especial hay que ser más exhaustivos en la verificación de fuentes,
un problema muy común es luchar contra la inmediatez que las plataformas nos
ofrecen.
Desaciertos mediáticos
Euclides Perdomo
en su texto “El País contra la lógica’’ hace un análisis de uno de los
periódicos más influyentes del mundo, El País de España, cuyos propietarios son
el Grupo Prisa S.A. Con ejemplos se evidencia la manipulación y el conflicto de
intereses que existe a través del poder de la palabra y la polisémica. Sus titulares los principales cómplices de la
desinformación y el juego de ambigüedades textuales a lo largo de sus notas. ‘’El País ha envejecido muy mal. Guiado
egoísta y exclusivamente por la preservación de su status quo ‘sus piscinas’,
ha abrazado a la canalla nacional y mundial y, como consecuencia de este abrazo
de oso, ha caído en una manía persecutoria contra la plebe’’. [3]
Recordando uno de los desaciertos
más grandes en sus publicaciones el
diario El País publicó en el mes de enero de 2013 ‘’El secreto de la enfermedad de Chávez’’ haciendo
alusión al estado de salud del presidente Hugo Chávez Frías (Q.E.P.D) donde el
periodista a cargo no verificó fuentes mostrando en primera plana una fotografía
falsa y grotesca, provocando así controversia y malestar en el pueblo
venezolano, ya que la imagen no correspondía a la realidad y había sido tomada
de un fotograma congelado en un vídeo de youtube totalmente ajeno al comandante
Chávez, el anterior un ejemplo de tantos que vemos a diario es confirmación de
la poca ética que existe en el mundo periodístico.
Lo cierto es que la manipulación mediática
ya no es un secreto y es deber de la academia, los medios alternativos y los
periodistas reales poner freno a este exabrupto que mantiene a los pueblos del
mundo pensando en banalidades de poca importancia. Afortunadamente las nuevas tecnologías
dan una luz de esperanza para reconstruir la memoria colectiva real del mundo.
El reto para el periodismo es hacer buen uso y no dejar caer en la tentación de
los intereses económicos, por eso, si lo piensa escríbalo.
Referencias Bibliográficas
Chomsky Noam, 10 estrategias de
manipulación mediática.
Abreu Sojo, Iván. (2007). El imperio
de la propaganda.
Johnson, Harold (1974).
Operaciones psicológicas. Técnicas y procedimientos.
Perdomo, Euclides, El País contra
la Lógica, Colección guerra mediática.
BELTRÁN SALMÓN, Luis Ramiro
(2004): “La ética periodística en Bolivia: situación y perspectiva”, en Sala de Prensa 64, Año V,
Vol. 2, febrero, en http://www.saladeprensa.org/art534.htm (20.05.06).
@DiegoFlorezA
Estimado (a) lector (a) Si estás de acuerdo, comenta y si no lo estás también comenta.
[1] BELTRÁN
SALMÓN, Luis Ramiro (2004): “La ética periodística en Bolivia: situación y perspectiva”, en Sala de Prensa 64, Año V,
Vol. 2, febrero, en http://www.saladeprensa.org/art534.htm (20.05.06)


